¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
Por Gustavo Adolfo Bécquer.
Y del modo más fino, el zorro cortó las telas de lo moral y lo inmoral, dejando al descubierto la verdad en su escencia más pura y elegante. Citas y textos varios.
lunes, 27 de febrero de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
Vivo en el mundo de las verdades
que violentamente ha sido transformado
en una falacia que perdió el rumbo
y que ha llegado tan lejos que ha olvidado su historia
y la vida nos grita en forma de olas
pero el monstruo ya no escucha
y aunque la vida es sabia y decide no gritar
el viento nos recorre inútilmente
la vida está cansada
pero ella sigue tristemente
porque es eterna
deprimida, dolida, dudosa, ensaya terminar con todo
y el monstruo se apiada
se une
y al hacerse más grande se transforma
de bestia a bella, de muerte a vida
y si el tiempo se detuviera la transformación permanecería para la eternidad
pero muy poco ha sobrevivido al tiempo
y volvemos a ser monstruo
deseando tener más sentidos
o al menos aprender a utilizar los que tenemos
así sería más fácil para la vida
dejar de destruirse, sabiendo ser tan bella.
Por Arturo Arteaga Alarcón
en una falacia que perdió el rumbo
y que ha llegado tan lejos que ha olvidado su historia
y la vida nos grita en forma de olas
pero el monstruo ya no escucha
y aunque la vida es sabia y decide no gritar
el viento nos recorre inútilmente
la vida está cansada
pero ella sigue tristemente
porque es eterna
deprimida, dolida, dudosa, ensaya terminar con todo
y el monstruo se apiada
se une
y al hacerse más grande se transforma
de bestia a bella, de muerte a vida
y si el tiempo se detuviera la transformación permanecería para la eternidad
pero muy poco ha sobrevivido al tiempo
y volvemos a ser monstruo
deseando tener más sentidos
o al menos aprender a utilizar los que tenemos
así sería más fácil para la vida
dejar de destruirse, sabiendo ser tan bella.
Por Arturo Arteaga Alarcón
La muerte de Orlando
Mucha gente abandona a los animales en los parques. Cuando
amanezca el frío habrá acabado con ellos. El policía de guarda
podrá escuchar a medianoche, el último maullido del Gato Negro,
llamando en vano a la Reina de los Gatos.
Por Leopoldo María Panero, de su colección de poemas "Así se fundó Carnaby Street (1970)".
La metamorfosis
I
Al llegar a casa, abrió el paquete que contenía un aeroplano de juguete. Lo besó suavemente. Era Ícaro, le sonreía.
II
La tierra le dio su cálido abrazo. Por sus venas la sangre ya no fluía, no tenía alma, pero sí más fuerza que nunca. Quién sabe lo que sería. Un árbol o una roca. De vez en cuando el graznido de un cuervo en el bosque o un ruiseñor que se posaba silencioso sobre sus ramas. Cada dos o tres años el calor de una mano.
III
Merlín, transformado en hiedra, en el grito de los vencejos.
Por Leopoldo María Panero, de su colección de poemas "Así se fundó Carnaby Street (1970)".
La matanza del día de San Valentín
"Tu epitafio serán las
inmensas praderas cubiertas
de nieve."
Leopoldo María Panero.
Extracto de "La matanza del día de San Valentín" de su colección de poemas "Así se fundó Carnaby Street (1970)".
inmensas praderas cubiertas
de nieve."
Leopoldo María Panero.
Extracto de "La matanza del día de San Valentín" de su colección de poemas "Así se fundó Carnaby Street (1970)".
martes, 21 de febrero de 2012
Seis lunas y un par de círculos solares bastaron para darnos cuenta
Estuve atrapado en un cuento
Por Arturo Arteaga Alarcón.
durante seis lunas y un par de círculos solares
por un desliz de la pluma precoz de un cuentista enfurecido.
Redactó un país majestuoso
cegado a la mirada moderna
autoritario en su pensamiento, absoluto en su pluma.
Aunque el mayor de sus errores
fue crear hombres de un solo tipo
limitando su perspectiva, su tolerancia y su atractivo.
Pero el libro de los cuentos es muy grande
y las fronteras de las hojas muy delgadas
pronto llegaron nuevos personajes, ante su mirada destruida y renegada.
Con tormentas y temblores
intentó deshacerse de ellos,
rieron, se mojaron y bailaron, al ritmo de sus violentos movimientos.
Perdió el control de sus personajes
cuando decidieron probar nuevas apariencias,
las apariencias se convirtieron en caprichos, los caprichos en potestad.
Seis lunas y un par de círculos solares
bastaron para darnos cuenta
que eramos libres en excelencia para marchar sin pagar la cuenta.
Por Arturo Arteaga Alarcón.
lunes, 20 de febrero de 2012
Brif, bruf, braf
Dos niños estaban jugando, en un tranquilo patio, a inventarse un idioma especial para poder hablar entre ellos sin que nadie más les entendiera.
-Brif, braf -dijo el primero.
-Braf, brof -respondió el segundo.
Y soltaron una carcajada.
En un balcón del primer piso había un buen viejecito leyendo el periódico, y asomada a la ventana de enfrente había una viejecita ni buena ni mala.
-¡Qué tontos son esos niños! -dijo la señora.
Pero el buen hombre no estaba de acuerdo:
-A mí no me lo parecen.
-No va a decirme que ha entendido lo que han dicho...
-Pues sí, lo he entendido todo. El primero ha dicho: [Qué bonito día]. El segundo ha contestado: [Mañana será más bonito todavía].
La señora hizo una mueca, pero no dijo nada, porque los niños se habían puesto a hablar de nuevo en su idioma.
-Marasqui, barabasqui, pipirimosqui -dijo el primero.
-Bruf -respondió el segundo.
Y de nuevo los dos se pusieron a reir.
-¡No ira a decirme que ahora también los ha entendido!... -exclamó indignada la viejecita.
-Pues ahora también lo he entendido todo -respondió sonriendo el viejecito-. El primero ha dicho: [Qué felices somos por estar en el mundo]. Y el segundo ha contestado: [El mundo es bellísimo].
-Pero ¿acaso es bonito de verdad? -insistió la viejecita.
-Brif, bruf, braf -respondió el viejecito.
Fragmento del libro "Libro de la fantasía" de Gianni Rodari.
-Brif, braf -dijo el primero.
-Braf, brof -respondió el segundo.
Y soltaron una carcajada.
En un balcón del primer piso había un buen viejecito leyendo el periódico, y asomada a la ventana de enfrente había una viejecita ni buena ni mala.
-¡Qué tontos son esos niños! -dijo la señora.
Pero el buen hombre no estaba de acuerdo:
-A mí no me lo parecen.
-No va a decirme que ha entendido lo que han dicho...
-Pues sí, lo he entendido todo. El primero ha dicho: [Qué bonito día]. El segundo ha contestado: [Mañana será más bonito todavía].
La señora hizo una mueca, pero no dijo nada, porque los niños se habían puesto a hablar de nuevo en su idioma.
-Marasqui, barabasqui, pipirimosqui -dijo el primero.
-Bruf -respondió el segundo.
Y de nuevo los dos se pusieron a reir.
-¡No ira a decirme que ahora también los ha entendido!... -exclamó indignada la viejecita.
-Pues ahora también lo he entendido todo -respondió sonriendo el viejecito-. El primero ha dicho: [Qué felices somos por estar en el mundo]. Y el segundo ha contestado: [El mundo es bellísimo].
-Pero ¿acaso es bonito de verdad? -insistió la viejecita.
-Brif, bruf, braf -respondió el viejecito.
Fragmento del libro "Libro de la fantasía" de Gianni Rodari.
sábado, 18 de febrero de 2012
El Calamar de las Palabras (en su Tinta)
Cada ejemplar de Calamar de las Palabras (en su Tinta) tiene un número diferente de tentáculos, dependiendo de la cantidad de tinta que fluya por sus venas. Con cada uno de estos brazos crea una obra de estilo diferente. Con uno escribe novelas de aventuras, con otro poesía surrealista, con otro teatro de títeres, y con los demáscuentos fantásticos, libros infantiles, bestiario y así hasta que se quede sin tentáculos.
El Calamar de las Palabras (en su Tinta) vive hasta que se agota la tinta de su cuerpo. Y cuando llega ese día fatídico, con la última gota que derrama escribe la palabra "Fin", en caso de que sea ateo. En cambio, si cree en la vida eterna escribiría con su último cartucho de tinta "Continuará...".
Por desgracia, estos seres de corazón de tintero están en extinción, pues su labor con las palabras dicen que está pasada de moda, debido al éxito que tienen las imágenes. Pero yo creo que mientras quede un ser de veinte brazos sobre la tierra que escriba un poema, existirá otro con veinte ojos que lo lea.
(Ojalá yo fuese un Calamar de las Palabras, tuviera ocho brazos y pudiese escribir todo este libro de un tirón. Así tendría tiempo para jugar con la nieve y cantar canciones en mi balcón).
El Calamar de las Palabras (en su Tinta) vive hasta que se agota la tinta de su cuerpo. Y cuando llega ese día fatídico, con la última gota que derrama escribe la palabra "Fin", en caso de que sea ateo. En cambio, si cree en la vida eterna escribiría con su último cartucho de tinta "Continuará...".
Por desgracia, estos seres de corazón de tintero están en extinción, pues su labor con las palabras dicen que está pasada de moda, debido al éxito que tienen las imágenes. Pero yo creo que mientras quede un ser de veinte brazos sobre la tierra que escriba un poema, existirá otro con veinte ojos que lo lea.
(Ojalá yo fuese un Calamar de las Palabras, tuviera ocho brazos y pudiese escribir todo este libro de un tirón. Así tendría tiempo para jugar con la nieve y cantar canciones en mi balcón).
Fragmento del libro "La Tienda de Animalhombres del Señor Larsen" de Daniel Monedero. Ilustraciones por Aitana Carrasco.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Analizando la libertad a partir de una batalla por botones
¿Qué ha sido de las guerras de tierra y lodo? Es difícil crecer y darte cuenta que, con el paso del tiempo, dejamos atrás nuestras guerras de niños y pasamos a las ridículas y deshonestas guerras de adultos.
La guerra de los botones es más que una divertida y bien contada historia sobre las batallas de los jóvenes habitantes de dos pueblos vecinos. En la que su recompensa se vuelve en preciados objetos de plástico, metal e inclusive madera, a los que usualmente llamamos botones. El importante hecho de conectar la obra con los espectadores a través de las llamadas fibras morales nos hace contemplar más a fondo ésta película y libro. Película escrita por Colin Welland y libro escrito por Louis Pergaud. El reto de transformar en largometraje un libro es de por sí algo realmente difícil, un reto ya muy bien conocido para todo guionista. Pero si hay algo que debemos reconocerle a Mr. Welland es la exacta representación del más entrañable compañerismo excelsamente escrito por monsieur Pergaud. Y eso me regresa al tema de las fibras morales.
El valor por defender con ramas y resorteras una casa de madera en medio del bosque, la honesta tregua en medio de la batalla por un conejo herido, la huída y alianza de los dos líderes enemigos en busca de la libertad. El valor, la honestidad, la sinceridad y la amistad, entre muchos otros, están perfectamente bien reflejados en el guión escrito del señor Welland. Respetando la esencia del libro, dándole giros cinematográficos a la historia que no caen en la perdición ni la tergiversación de la misma. Haciendo a su máxima expresión un cuadro pintado a mil colores.
(Mientras escribo le doy un trago a mi café con leche que me he preparado hace aproximadamente una hora, me gusta la sensación de haber empezado a tomarlo caliente; pasar por la calidez y tranquilidad que te brinda, y terminar tomándolo frío; llegando a activarte tanto que cuando menos te lo esperas, ya te lo has acabado).
La sencillez que puede otorgarle una buena actuación de niños o jóvenes al largometraje, es sin duda una de las fórmulas más eficientes que se puede notar en el cine. Gregg Fitzgerald (Fergus) y John Coffey (Gerónimo) hacen un par de líderes fenomenal, dos chicos que luchaban entre sí y terminaron uniéndose para huir de un grupo de personas cegados por el deseo de dictar vidas ajenas.
Recuerdo una escena de la película en la que Gerónimo pide perdón a Fergus por destruir la casa del bosque, a lo que Fergus responde: "Olvídalo. Fue una gran idea el tractor, mejor que el caballo", (en la última batalla, en las ruinas de un castillo en el bosque, Fergus entró montando un caballo, haciendo su entrada triunfal. Después, en la cabaña mientras todos celebraban la victoria, Gerónimo destruyó la casa del bosque chocando contra ella un tractor). Una muestra de grandeza no requiere minimizar al oponente, requiere de sinceridad y respeto. Algo que, según recuerdo de algunas teorías perdidas en mis lagunas mentales, vamos perdiendo conforme se deja de ser niño. Esa es la razón por la que aprecio las historias que lideran los niños, una de sus acciones puede conectarte con algún pensamiento que se encontraba vagando por tu paraíso del olvido mental, hacerte pensar un poco en ello y renacer como gota de lluvia para formar parte permanente del océano del alma.
La conclusión te la dan un par de mentes salvajes en busca de la conquista del néctar de la vida, puesto que ningún tonto extraviado puede dictaminar los actos libres y conscientes de un par de inquietos fantásticos.
A mi parecer, el Sr. Welland ha hecho un gran trabajo en la realización de este screenplay de un ya maravilloso libro. Hecho por el cual, ésta película se encuentra situada en lo más profundo de mi corazón. Bienvenida a mi corazón "La guerra de los botones".
Por Arturo Arteaga Alarcón.
La guerra de los botones es más que una divertida y bien contada historia sobre las batallas de los jóvenes habitantes de dos pueblos vecinos. En la que su recompensa se vuelve en preciados objetos de plástico, metal e inclusive madera, a los que usualmente llamamos botones. El importante hecho de conectar la obra con los espectadores a través de las llamadas fibras morales nos hace contemplar más a fondo ésta película y libro. Película escrita por Colin Welland y libro escrito por Louis Pergaud. El reto de transformar en largometraje un libro es de por sí algo realmente difícil, un reto ya muy bien conocido para todo guionista. Pero si hay algo que debemos reconocerle a Mr. Welland es la exacta representación del más entrañable compañerismo excelsamente escrito por monsieur Pergaud. Y eso me regresa al tema de las fibras morales.
El valor por defender con ramas y resorteras una casa de madera en medio del bosque, la honesta tregua en medio de la batalla por un conejo herido, la huída y alianza de los dos líderes enemigos en busca de la libertad. El valor, la honestidad, la sinceridad y la amistad, entre muchos otros, están perfectamente bien reflejados en el guión escrito del señor Welland. Respetando la esencia del libro, dándole giros cinematográficos a la historia que no caen en la perdición ni la tergiversación de la misma. Haciendo a su máxima expresión un cuadro pintado a mil colores.
(Mientras escribo le doy un trago a mi café con leche que me he preparado hace aproximadamente una hora, me gusta la sensación de haber empezado a tomarlo caliente; pasar por la calidez y tranquilidad que te brinda, y terminar tomándolo frío; llegando a activarte tanto que cuando menos te lo esperas, ya te lo has acabado).
La sencillez que puede otorgarle una buena actuación de niños o jóvenes al largometraje, es sin duda una de las fórmulas más eficientes que se puede notar en el cine. Gregg Fitzgerald (Fergus) y John Coffey (Gerónimo) hacen un par de líderes fenomenal, dos chicos que luchaban entre sí y terminaron uniéndose para huir de un grupo de personas cegados por el deseo de dictar vidas ajenas.
Recuerdo una escena de la película en la que Gerónimo pide perdón a Fergus por destruir la casa del bosque, a lo que Fergus responde: "Olvídalo. Fue una gran idea el tractor, mejor que el caballo", (en la última batalla, en las ruinas de un castillo en el bosque, Fergus entró montando un caballo, haciendo su entrada triunfal. Después, en la cabaña mientras todos celebraban la victoria, Gerónimo destruyó la casa del bosque chocando contra ella un tractor). Una muestra de grandeza no requiere minimizar al oponente, requiere de sinceridad y respeto. Algo que, según recuerdo de algunas teorías perdidas en mis lagunas mentales, vamos perdiendo conforme se deja de ser niño. Esa es la razón por la que aprecio las historias que lideran los niños, una de sus acciones puede conectarte con algún pensamiento que se encontraba vagando por tu paraíso del olvido mental, hacerte pensar un poco en ello y renacer como gota de lluvia para formar parte permanente del océano del alma.
La conclusión te la dan un par de mentes salvajes en busca de la conquista del néctar de la vida, puesto que ningún tonto extraviado puede dictaminar los actos libres y conscientes de un par de inquietos fantásticos.
A mi parecer, el Sr. Welland ha hecho un gran trabajo en la realización de este screenplay de un ya maravilloso libro. Hecho por el cual, ésta película se encuentra situada en lo más profundo de mi corazón. Bienvenida a mi corazón "La guerra de los botones".
Por Arturo Arteaga Alarcón.
Le goût de la victoire
"La victoire, en chantant, nous ouvre la barrière,
la liberté guide nos pas;
et du nord au midi la trmpette guerrière
a sonné l'heure des combats..."
"La victoria, cantando, nos abre la barrera,
la libertad nos marca nuestros pasos a seguir;
del norte al mediodía la trompeta guerrera
ha dado la señal de combatir..."
Estrofa del himno "Chant du départ" compuesto por Étienne Nicolas Méhul. También citada en el libro "La guerre des boutons" escrito por Louis Pergaud.
Aquí el himno:
http://www.youtube.com/watch?v=uqdxBh4ZUeM
la liberté guide nos pas;
et du nord au midi la trmpette guerrière
a sonné l'heure des combats..."
"La victoria, cantando, nos abre la barrera,
la libertad nos marca nuestros pasos a seguir;
del norte al mediodía la trompeta guerrera
ha dado la señal de combatir..."
Estrofa del himno "Chant du départ" compuesto por Étienne Nicolas Méhul. También citada en el libro "La guerre des boutons" escrito por Louis Pergaud.
Aquí el himno:
http://www.youtube.com/watch?v=uqdxBh4ZUeM
martes, 14 de febrero de 2012
No me hagas evocar, no me hagas evocar
No me hagas evocar, no me hagas evocar,
esas amadas horas desvanecidas,
cuando toda mi alma te pertenecía;
horas que nunca serán olvidadas,
hasta que el tiempo debilite nuestras fuerzas vitales,
y tú y yo dejemos de existir.
¿Puedo yo olvidar, puedes tú olvidar,
cuando jugueteando con tu dorado cabello,
la premura con que latía tu palpitante corazón?
¡Oh, por mi alma, aún te veo
con ojos muy lánguidos, pecho muy hermoso,
y labios que, aunque callados, amor exhalaban!
Cuando así reclinada en mi pecho,
tus ojos me devolvían una mirada muy dulce,
que, aunque un poco reprochadora, alzaba el deseo,
y aún más cerca y más cerca nos estrechábamos,
y aún nuestros encendidos labios se encontraban
como si fueran a expirar en los besos.
Y luego esos pensativos ojos se cerraban,
y unión los párpados entre sí buscaban,
velando las azules órbitas debajo,
mientras el oscuro lustre de sus largas pestañas
parecían invadir la brillante mejilla,
como el plumaje del cuervo alisado en la nieve.
Anoche soñé que nuestro amor regresaba,
y es dulce el decirlo, ese mismo sueño
era más dulce en su fantasía
que si por otros corazones yo ardiese,
pues ningunos otros ojos como los tuyos podrían destellar
en la salvaje realidad del éxtasis.
Entonces no me hables, no me hagas evocar,
las horas que, aunque desaparecidas para siempre,
aún pueden restituir un sueño placentero,
hasta que tú y yo seamos olvidados,
e inertes e insensibles estemos, como la lápida
desmoronada que diga que ya no volveremos a ser nunca.
Lord Byron.
Dedicada a una mujer.
esas amadas horas desvanecidas,
cuando toda mi alma te pertenecía;
horas que nunca serán olvidadas,
hasta que el tiempo debilite nuestras fuerzas vitales,
y tú y yo dejemos de existir.
¿Puedo yo olvidar, puedes tú olvidar,
cuando jugueteando con tu dorado cabello,
la premura con que latía tu palpitante corazón?
¡Oh, por mi alma, aún te veo
con ojos muy lánguidos, pecho muy hermoso,
y labios que, aunque callados, amor exhalaban!
Cuando así reclinada en mi pecho,
tus ojos me devolvían una mirada muy dulce,
que, aunque un poco reprochadora, alzaba el deseo,
y aún más cerca y más cerca nos estrechábamos,
y aún nuestros encendidos labios se encontraban
como si fueran a expirar en los besos.
Y luego esos pensativos ojos se cerraban,
y unión los párpados entre sí buscaban,
velando las azules órbitas debajo,
mientras el oscuro lustre de sus largas pestañas
parecían invadir la brillante mejilla,
como el plumaje del cuervo alisado en la nieve.
Anoche soñé que nuestro amor regresaba,
y es dulce el decirlo, ese mismo sueño
era más dulce en su fantasía
que si por otros corazones yo ardiese,
pues ningunos otros ojos como los tuyos podrían destellar
en la salvaje realidad del éxtasis.
Entonces no me hables, no me hagas evocar,
las horas que, aunque desaparecidas para siempre,
aún pueden restituir un sueño placentero,
hasta que tú y yo seamos olvidados,
e inertes e insensibles estemos, como la lápida
desmoronada que diga que ya no volveremos a ser nunca.
Lord Byron.
Dedicada a una mujer.
La depresión de Thaddeus
El lado izquierdo de mi cuerpo es Bianca; el derecho,
Selah. Sin uno ni otro, no tengo razón alguna para
moverme de aquí.
Te he soñado un camo con caballos al galope, Selah.
Para ti, Bianca, he soñado un globo del tamaño del cielo,
donde mi cuerpo es una cometa que puedes lanzar al aire.
Tenéis cuerda y caballo para tirar de mí.
Decidme que no acabará todo en muerte. Que no acabará
todo con Febrero. Flores silvestres muertas envueltas alrededor
del cuello de un bebé que llora.
He reducido el latido de mi corazón a tres pulsaciones por
minuto. He vuelto a dibujar las nubes para convertirlas en
aves, con un zorro que las persigue hasta las montañas.
Hoy voy a mover la mano.
Vomito cubitos de hielo.
Hay un fantasma a mi lado.
Levántate, papá.
Fragmento del libro "Las cajas de luz" de Shane Jones.
La solución
"Recuérdanos, dijeron los miembros de la solución.
Y se desbandaron en distintas direcciones, soñando con volar mientras se alejaban a pie."
Fragmento del libro "Las cajas de luz" de Shane Jones.
Y se desbandaron en distintas direcciones, soñando con volar mientras se alejaban a pie."
Fragmento del libro "Las cajas de luz" de Shane Jones.
Nubes de papel
"Anoche todos los habitantes
del pueblo soñaron que las nubes se
deshacían en sus manos como
si fueran papel
mojado."
Fragmento del libro "Las cajas de luz" de Shane Jones.
Los sacerdotes bajaron por la
colina y se adentraron en el pueblo. Hundieron sus palas con puntas oxidadas en el montón de tierra y rellenaron el hoyo. Algunos de ellos notaron que les caían lágrimas por las mejillas pero no sintieron tristeza. Otros se obligaron a desentrañar de su memoria el recuerdo del viento. Clavaron un segundo rollo de pergamino al tronco de otro roble, donde se dejaba constancia de la destrucción llevada a cabo para terminar con todo aquello que poseyera la capacidad de volar. En el comunicado se advertía además a los habitantes del pueblo que no debían hablar nunca más de nada que volara.
Firmaba el aviso Febrero.
Fragmento del libro "Las cajas de luz" de Shane Jones.
Firmaba el aviso Febrero.
Fragmento del libro "Las cajas de luz" de Shane Jones.
La biorología
Y en medio de vapores y cáscaras de patata, Genovevo me explicó los misterios de la biorología: se trataba de una de las anticiencias secundarias del estudio del cascarón terrestre, y afirmaba que los huesos prehistóricos encontrados en el interior de algunas cadenas montañosas no provenían de animales, sino que en realidad eran de las propias montañas, pues entre el reinado reptil y el mamífero hubo una corta dominación de nueve mil años donde la vegetación alcanzó su máximo desarrollo y esplendor.
El origen de todo ocurrió en la fibratenia, una planta antediluviana con una estructura porosa en sus ramas muy parecida a fibras musculares, lo cual le daba cierto margen de movimiento a los tallos (este mismo principio lo siguen usando las enredaderas al extenderse a lugares con más agua o luz), pero en aquellos tiempos las plantas eran más rápidas, e incluso contaban con un lenguaje rudimentario que aún persiste en ciertos árboles de tamarindo, basado en pulsos y levísimas vibraciones.
Los grandes árboles (secuoyas y robles) tenían un complejo mecanismo de tracción, eran más gruesos para almacenar agua y sus raíces eran poco profundas y dúctiles como tentáculos; la fusión de estos árboles, junto con arbustos y bloques de tierra nutricia, fueron creando las montañas.
La vida de una montaña podía empezar como una pequeña colina, al iniciar su juventud podía desplazarse con relativa velocidad hacia regiones ricas en bosques y pastizales para encontrar alimento y de esa manera crecer; algunas fueron tan voraces que formaron cadenas montañosas de cientos de kilómetros de largo.
Para poder sostenerse y realizar movimientos, desarrollaron vértebras; no tenían ojos u orejas porque no les eran necesarias, el follaje cumplía la función de una piel ultrasensible a ruidos y temperatura.
Dos montañas afines podían comprometerse y unirse para formar una montaña más grande, los hijos eran resultado de fragmentaciones; si por accidente tenían el desmembramiento de alguna tonelada de tierra y vegetales, esta porción podía separarse para llegar a ser más tarde una montaña independiente y formar luego su propia familia.
Aunque socialmente no fueron muy avanzadas, las montañas llegaron a formar colonias o tribus tan grandes que ocupaban millones de hectáreas. Había de varias especies o razas boirológicas, desde carpáticas (piedras y árboles) hasta albaceas (tierra suave y follaje).
El reinado de las montañas fue corto, su propia gula las destruyó, solo querían comodidad, tierra, sol y nutrimentos. Nadie se preocupaba por los animales, a excepción de montañas carnívoras que apreciaban cualquier bicho que se les acercara. Pero estas montañas eran excepcionales, las mayoría sólo deseaba más bosques, praderas y terrenos para engullir.
En su lucha por el alimento algunas tribus llegaron a pelear para devorarse mutuamente; debió ser un espectáculo fabuloso ver una lucha de montañas. Muchas de éstas, antes de preferir ser devoradas, se lanzaron al mar; otras huyeron a regiones apartadas, como desiertos, donde murieron de sed y hambre (en letos montañosos). Las montañas vencedoras llegaron a ser tan grandes que formaron continentes, y debido a su peso dejaron de moverse, quedando expuestas a los animales herbívoros que consumieron su piel. Con el tiempo estas monumentales montañas perdieron toda capacidad de movimiento y se convirtieron en grandes cadáveres que la lluvia y el aire terminaron por disolver.
Se dice que algunas pequeñas montañas quedaron con vida, y una poco difundida tragedia de Sófocles, Las orogenias, relata la historia de la población de Calcis, que luchó contra una montaña hasta que logró sacarla del pueblo y arrojarla a un precipicio.
Fragmento del libro "El club de la salamandra" de Jaime Alfonso Sandoval.
El origen de todo ocurrió en la fibratenia, una planta antediluviana con una estructura porosa en sus ramas muy parecida a fibras musculares, lo cual le daba cierto margen de movimiento a los tallos (este mismo principio lo siguen usando las enredaderas al extenderse a lugares con más agua o luz), pero en aquellos tiempos las plantas eran más rápidas, e incluso contaban con un lenguaje rudimentario que aún persiste en ciertos árboles de tamarindo, basado en pulsos y levísimas vibraciones.
Los grandes árboles (secuoyas y robles) tenían un complejo mecanismo de tracción, eran más gruesos para almacenar agua y sus raíces eran poco profundas y dúctiles como tentáculos; la fusión de estos árboles, junto con arbustos y bloques de tierra nutricia, fueron creando las montañas.
La vida de una montaña podía empezar como una pequeña colina, al iniciar su juventud podía desplazarse con relativa velocidad hacia regiones ricas en bosques y pastizales para encontrar alimento y de esa manera crecer; algunas fueron tan voraces que formaron cadenas montañosas de cientos de kilómetros de largo.
Para poder sostenerse y realizar movimientos, desarrollaron vértebras; no tenían ojos u orejas porque no les eran necesarias, el follaje cumplía la función de una piel ultrasensible a ruidos y temperatura.
Dos montañas afines podían comprometerse y unirse para formar una montaña más grande, los hijos eran resultado de fragmentaciones; si por accidente tenían el desmembramiento de alguna tonelada de tierra y vegetales, esta porción podía separarse para llegar a ser más tarde una montaña independiente y formar luego su propia familia.
Aunque socialmente no fueron muy avanzadas, las montañas llegaron a formar colonias o tribus tan grandes que ocupaban millones de hectáreas. Había de varias especies o razas boirológicas, desde carpáticas (piedras y árboles) hasta albaceas (tierra suave y follaje).
El reinado de las montañas fue corto, su propia gula las destruyó, solo querían comodidad, tierra, sol y nutrimentos. Nadie se preocupaba por los animales, a excepción de montañas carnívoras que apreciaban cualquier bicho que se les acercara. Pero estas montañas eran excepcionales, las mayoría sólo deseaba más bosques, praderas y terrenos para engullir.
En su lucha por el alimento algunas tribus llegaron a pelear para devorarse mutuamente; debió ser un espectáculo fabuloso ver una lucha de montañas. Muchas de éstas, antes de preferir ser devoradas, se lanzaron al mar; otras huyeron a regiones apartadas, como desiertos, donde murieron de sed y hambre (en letos montañosos). Las montañas vencedoras llegaron a ser tan grandes que formaron continentes, y debido a su peso dejaron de moverse, quedando expuestas a los animales herbívoros que consumieron su piel. Con el tiempo estas monumentales montañas perdieron toda capacidad de movimiento y se convirtieron en grandes cadáveres que la lluvia y el aire terminaron por disolver.
Se dice que algunas pequeñas montañas quedaron con vida, y una poco difundida tragedia de Sófocles, Las orogenias, relata la historia de la población de Calcis, que luchó contra una montaña hasta que logró sacarla del pueblo y arrojarla a un precipicio.
Fragmento del libro "El club de la salamandra" de Jaime Alfonso Sandoval.
lunes, 13 de febrero de 2012
The countryside exercise
I see everything.
That is why I don't like new places. If I am in a place I know, like home, or school, or the bus, or the shop, or the street, I have seen almost everything in ti beforehand and all I have to do is to look at the things that have changed or moved. For example, one week the Shakespeare's Globe poster had fallen down in the classroom at school and you could tell because it had been put back slightly to the right and there where three little circles of Blu-Tack stain on the wall down the left-hand side of the poster. And the next day someone had graffitied CROW APTOK to lamppost 437 in our street, which is the one outside number 35.
But most people are lazy. They never look at everything. They do what is called glancing, which is the same word for bumping off something and carrying on in almost the same direction, e.g., when a snooker ball. And the information in their head is really simple. For example, if they are in the countryside, it might be
1. I am standing in a field that is full of grass.
2. There are some cows in the fields.
3. It is sunny with a few clouds.
4. There are some flowers in the grass.
5. There is a village in the distance.
6. There is a fence at the edge of the field and it has a gate in it.
And then they would stop noticing anything because they would be thinking something else like, "Oh, it is very beautiful here," or "I'm worried that I might have left the gas cooker on," or "I wonder if Julie has given birth yet."
But if I am standing in the countryside I notice everything. For example, I remember standing in a field on Wednedsay, 15 June 1994, because Father and Mother and I were driving to Dover to get a ferry to France and we did what Father called Taking the Scenic Route, which means going by little roads and stopping for lunch in a pub garden, and I had to stop to go for a wee, and I went into a field with cows in it and after I'd had a wee I stopped and looked at the field and I noticed these things
1. There are 19 cows in the field, 15 of which are black and white and 4 of which are brown and white.
2. There is a village in the distance which has 31 visible houses and a church with a square tower and not a spire.
3. There are ridges in the field, which means that in medieval times it was what is called a ridge and furrow field and people who lived in the village would have a ridge each to do farming on.
4. There is an old plastic bag from Asda in the hedge, and a squashed Coca-Cola can with a snail on it, and a long piece of orange string.
5. The northeast corner of the field is highest and the southwest corner is lowest (I had a compass because we were going on holiday and I wanted to know where Swindon was when we were in France) and the field is folded downward slightly along the line between these two corners so that the northwest and southeast corners are slightly lower than they would be if the field was an inclined plane.
6. I can see three different types of grass and two colors of flowers in the grass.
7. The cows are mostly facing uphill.
And there where 31 more things in this list of things I noticed but Siobhan said I didn't need to write them all down. And it means that it is very tiring if I am in a new place because I see all these things, and if someone asked me afterward what the cows looked like, I could ask which one, and I could do a drawing of them at home and say that a particular cow had patterns on it like this
And I realize that I told a lie in Chapter 13 because I said "I cannot tell jokes," Because I do know 3 jokes that I can tell and I understand and one of them is about a cow, and Siobhan said I didn't have to go back and change what I wrote in Chapter 13 because it doesn't matter because it is not a lie, just a clarification.
And this is the joke.
There are three men on a train. One of them is an economist and one of them is a logician and one of them is a mathematician. And they have just crossed the border into Scotland (I don't know why they are going to Scotland) and they see a brown cow standing in a field from the window of the train (and the cow is standing parallel to the train).
And the economist says, "Look, the cows in Scotland are brown."
And the logician says, "No. There are cows in Scotland of which one at least is brown."
And the mathematician says, No. There is at least one cow in Scotland, of which one side appears to be brown."
And it is funny because economists are not real scientists, and because logicians think more clearly, but mathematicians are best.
And when I am in a new place, because I see everything, It is like when a computer is doing too many things at the same time and the central processor unit is blocked up and there isn't any space left to think about other things. And when I am in a new place and there are lots of people there it is even harder because people are not like cows and flowers and grass and they can talk to you and do things that you don't expect, so you have to notice everything that is in the place, and also you have, to notice things that might happen as well. And sometimes when I am in a new place and there are lots of people there it is like a computer crashing and I have to close my eyes and put my hands over my ears and groan, which is like pressing CTRL + ALT + DEL and shutting down programs and turning the computer off and rebooting so that I can remember what I am doing and where I am meant to be going.
An that is why I am good at chess and maths and logic, because most people are almost blind and they don't see most things and there is lots of spare capacity in their heads and it is filled with things which aren't connected and are silly, like "I'm worried that I might have left the gas cooker on."
Fragmento del libro "The curious incident of the dog in the night-time" de Mark Haddon.
That is why I don't like new places. If I am in a place I know, like home, or school, or the bus, or the shop, or the street, I have seen almost everything in ti beforehand and all I have to do is to look at the things that have changed or moved. For example, one week the Shakespeare's Globe poster had fallen down in the classroom at school and you could tell because it had been put back slightly to the right and there where three little circles of Blu-Tack stain on the wall down the left-hand side of the poster. And the next day someone had graffitied CROW APTOK to lamppost 437 in our street, which is the one outside number 35.
But most people are lazy. They never look at everything. They do what is called glancing, which is the same word for bumping off something and carrying on in almost the same direction, e.g., when a snooker ball. And the information in their head is really simple. For example, if they are in the countryside, it might be
1. I am standing in a field that is full of grass.
2. There are some cows in the fields.
3. It is sunny with a few clouds.
4. There are some flowers in the grass.
5. There is a village in the distance.
6. There is a fence at the edge of the field and it has a gate in it.
And then they would stop noticing anything because they would be thinking something else like, "Oh, it is very beautiful here," or "I'm worried that I might have left the gas cooker on," or "I wonder if Julie has given birth yet."
But if I am standing in the countryside I notice everything. For example, I remember standing in a field on Wednedsay, 15 June 1994, because Father and Mother and I were driving to Dover to get a ferry to France and we did what Father called Taking the Scenic Route, which means going by little roads and stopping for lunch in a pub garden, and I had to stop to go for a wee, and I went into a field with cows in it and after I'd had a wee I stopped and looked at the field and I noticed these things
1. There are 19 cows in the field, 15 of which are black and white and 4 of which are brown and white.
2. There is a village in the distance which has 31 visible houses and a church with a square tower and not a spire.
3. There are ridges in the field, which means that in medieval times it was what is called a ridge and furrow field and people who lived in the village would have a ridge each to do farming on.
4. There is an old plastic bag from Asda in the hedge, and a squashed Coca-Cola can with a snail on it, and a long piece of orange string.
5. The northeast corner of the field is highest and the southwest corner is lowest (I had a compass because we were going on holiday and I wanted to know where Swindon was when we were in France) and the field is folded downward slightly along the line between these two corners so that the northwest and southeast corners are slightly lower than they would be if the field was an inclined plane.
6. I can see three different types of grass and two colors of flowers in the grass.
7. The cows are mostly facing uphill.
And there where 31 more things in this list of things I noticed but Siobhan said I didn't need to write them all down. And it means that it is very tiring if I am in a new place because I see all these things, and if someone asked me afterward what the cows looked like, I could ask which one, and I could do a drawing of them at home and say that a particular cow had patterns on it like this
And I realize that I told a lie in Chapter 13 because I said "I cannot tell jokes," Because I do know 3 jokes that I can tell and I understand and one of them is about a cow, and Siobhan said I didn't have to go back and change what I wrote in Chapter 13 because it doesn't matter because it is not a lie, just a clarification.
And this is the joke.
There are three men on a train. One of them is an economist and one of them is a logician and one of them is a mathematician. And they have just crossed the border into Scotland (I don't know why they are going to Scotland) and they see a brown cow standing in a field from the window of the train (and the cow is standing parallel to the train).
And the economist says, "Look, the cows in Scotland are brown."
And the logician says, "No. There are cows in Scotland of which one at least is brown."
And the mathematician says, No. There is at least one cow in Scotland, of which one side appears to be brown."
And it is funny because economists are not real scientists, and because logicians think more clearly, but mathematicians are best.
And when I am in a new place, because I see everything, It is like when a computer is doing too many things at the same time and the central processor unit is blocked up and there isn't any space left to think about other things. And when I am in a new place and there are lots of people there it is even harder because people are not like cows and flowers and grass and they can talk to you and do things that you don't expect, so you have to notice everything that is in the place, and also you have, to notice things that might happen as well. And sometimes when I am in a new place and there are lots of people there it is like a computer crashing and I have to close my eyes and put my hands over my ears and groan, which is like pressing CTRL + ALT + DEL and shutting down programs and turning the computer off and rebooting so that I can remember what I am doing and where I am meant to be going.
An that is why I am good at chess and maths and logic, because most people are almost blind and they don't see most things and there is lots of spare capacity in their heads and it is filled with things which aren't connected and are silly, like "I'm worried that I might have left the gas cooker on."
Fragmento del libro "The curious incident of the dog in the night-time" de Mark Haddon.
Amenaza literaria
"Su total ignorancia de la que profesa enseñar merece pena de muerte. Dudo que sepa usted que a San Casiano de Imola le mataron sus propios alumnos atravesándole con sus estilos. Su muerte, un martirio perfectamente honorable, le convirtió en santo patrón de los profesores. Encomiéndese a él, tonto extraviado, pseudopedante que se dedica a decir <<¿Alguien para el tenis?>> y a jugar golf y a trasegar bebidas alcohólicas, pues necesita usted realmente un santo patrón. Aunque sus días están contados, no morirá usted como un mártir (pues no defiende usted ninguna causa), sino como el perfecto imbécil que en realidad es."
-El Zorro.
Fragmento del libro "La conjura de los necios" de John Kennedy Toole.
Jokes of an Autistic
This will not be a funny book. I cannot tell jokes because I do not understand them. Here is a joke, as an example. It is one of Father's.
His face was drawn but the curtains were real.
I know why this is meant to be funny. I asked. It is because drawn has three meanings, and they are (1) drawn with a pencil, (2) exhausted, and (3) pulled across a window, and meaning 1 refers to both the face and the curtains, meaning 2 refers only to the face, and meaning 3 refers only to the curtains.
If I try to say the joke to myself, making the word mean the tree different things at the same time, it is like hearing three different things at the same time, it is like hearing three different pieces of music at the same time, which is uncomfotable and confusing and not nice like white noise. It is like three people trying to talk to you at the same time about different things.
And that is why there are no jokes in this book.
Fragmento del libro "The curious incident of the dog in the night-time" de Mark Haddon.
His face was drawn but the curtains were real.
I know why this is meant to be funny. I asked. It is because drawn has three meanings, and they are (1) drawn with a pencil, (2) exhausted, and (3) pulled across a window, and meaning 1 refers to both the face and the curtains, meaning 2 refers only to the face, and meaning 3 refers only to the curtains.
If I try to say the joke to myself, making the word mean the tree different things at the same time, it is like hearing three different things at the same time, it is like hearing three different pieces of music at the same time, which is uncomfotable and confusing and not nice like white noise. It is like three people trying to talk to you at the same time about different things.
And that is why there are no jokes in this book.
Fragmento del libro "The curious incident of the dog in the night-time" de Mark Haddon.
Carta a un magnate
Querido Magnate:
Me gustaría contarle una muy divertida anécdota que tuve hoy al salir de la ducha. Decidí, por razones obvias del clima, en llenar la tina de agua extremadamente caliente. Ayer tuvimos nuestra primera y única nevada del año. En el transcurso de la ducha apareció un cigarrillo mágico al lado de mi, que seguramente dejó un pequeño hobbit que cruzaba por el "lago del hombre", llamado así por sus peculiares similitudes a "The Dude" de "El Gran Lebowski" mientras toma una ducha en su tina. Pero me he salido un poco del tema.
Al regresar a mi cuarto vigorizado y con los sentidos un poco alterados, decidí enfocarme para tener un viaje mientras me colocaba la ropa. La tarea sería difícil, ya que con el frío tenía que hacerlo a marchas forzadas y extremadamente rápidas, de modo contrario, podría agarrar una gripe del quinto coño.
La música comenzó a sonar desde mis nuevas bocinas de 3 euros en el mercado chino. Se escuchaba la magnífica "1517". Apresuradamente, me encontré con un buen tema de viaje: ¿Cómo sería la manera más idiota de que la policia pudiera agarrarme sin papeles, desnudo en la tina y fumando cigarrillos mágicos?.
De nuevo, apresuradamente, me imaginé en la ducha mientras el viaje "hobbit caminando por el lago del hombre" se encontraba en su esplendor. El techo lleno era una fina capa de tubos de fontanería, así que una gotera caía justo en frente de mi cara. El sonido era tan estruendoso que pensaba que hasta los vecinos podían escucharlo. De pronto, en una confusión espacio-tiempo, interrumpí mi viaje del hobbit y entré en un universo paralelo, una posibilidad cósmica o un mundo hipotético, le dejo a usted escoger. Podía escuchar a los vecinos reportando a los mossos sobre un grave caso de inundación. Suena el timbre. Mi compañero de departamento Scott abre la puerta. Personas caminando en los pasillos. Alguien toca la puerta del baño.
-Sir, can you open the door?
Reflexioné un segundo, el cigarrillo y mi nuevo contenedor de mágia con la cara del primer ministro de Inglaterra en la cubierta, estoy en un país extranjero y no tengo papeles. Estoy jodido.
Así que, por tercera vez, apresuradamente, visualizé a Scott del otro lado de la puerta junto a sus amigos haciendo una de sus ya clásicas y graciosas bromas. Sus cambios son realmente buenos. El otro día en la cafetería, se hizo pasar por retrasado mental, la broma le salió tan bien y que terminaron regalándonos un café, un chocolate, un quiche de jamón con queso y un croissant con mermelada.
Olvidé todo el viaje del policía, sonreí un poco, me puse la toalla y sonriendo abrí la puerta.
Dos grandes policías me miraban fíjamente. Mi sorpresa fue tan grande que no pude parar de sonreir. Un policía comenzó a mirar dentro del baño como si su esposa estuviera metida ahí dentro, el otro se inclinó un poco hacia mi, tomo un poco de aire y dijo.
-Sir, have you been smoking weed?
Entre algunas pequeñas risas y un poco de resignación, le contesté.
-Yeah sure, come on in.
And just like that my friend, i was fucked up.
Ya de regreso en mi cuarto, me dí cuenta que todo lo había actuado, en mi manera de ver las cosas, magistralmente. En especial, la parte de "Sir, have you been smoking weed? Yeah sure, come on in". Así que comencé a reir, reí tanto que por un momento me desconecté y lo vi a usted sentado en la silla riendo conmigo. No me sorprendió en lo absoluto, ya que ultimamente he tenido algunas visiones que dudo mucho sean reales. Afortunadamente, ahora comprendo que me he quedado un poco loco, lo suficiente como para desconectarme donde quiera que esté y conectarme en donde sea que usted se encuentre.
Un cordial abrazo.
Calurosamente, Jefe de los Magnates.
Dedicado a Mauricio.
Me gustaría contarle una muy divertida anécdota que tuve hoy al salir de la ducha. Decidí, por razones obvias del clima, en llenar la tina de agua extremadamente caliente. Ayer tuvimos nuestra primera y única nevada del año. En el transcurso de la ducha apareció un cigarrillo mágico al lado de mi, que seguramente dejó un pequeño hobbit que cruzaba por el "lago del hombre", llamado así por sus peculiares similitudes a "The Dude" de "El Gran Lebowski" mientras toma una ducha en su tina. Pero me he salido un poco del tema.
Al regresar a mi cuarto vigorizado y con los sentidos un poco alterados, decidí enfocarme para tener un viaje mientras me colocaba la ropa. La tarea sería difícil, ya que con el frío tenía que hacerlo a marchas forzadas y extremadamente rápidas, de modo contrario, podría agarrar una gripe del quinto coño.
La música comenzó a sonar desde mis nuevas bocinas de 3 euros en el mercado chino. Se escuchaba la magnífica "1517". Apresuradamente, me encontré con un buen tema de viaje: ¿Cómo sería la manera más idiota de que la policia pudiera agarrarme sin papeles, desnudo en la tina y fumando cigarrillos mágicos?.
De nuevo, apresuradamente, me imaginé en la ducha mientras el viaje "hobbit caminando por el lago del hombre" se encontraba en su esplendor. El techo lleno era una fina capa de tubos de fontanería, así que una gotera caía justo en frente de mi cara. El sonido era tan estruendoso que pensaba que hasta los vecinos podían escucharlo. De pronto, en una confusión espacio-tiempo, interrumpí mi viaje del hobbit y entré en un universo paralelo, una posibilidad cósmica o un mundo hipotético, le dejo a usted escoger. Podía escuchar a los vecinos reportando a los mossos sobre un grave caso de inundación. Suena el timbre. Mi compañero de departamento Scott abre la puerta. Personas caminando en los pasillos. Alguien toca la puerta del baño.
-Sir, can you open the door?
Reflexioné un segundo, el cigarrillo y mi nuevo contenedor de mágia con la cara del primer ministro de Inglaterra en la cubierta, estoy en un país extranjero y no tengo papeles. Estoy jodido.
Así que, por tercera vez, apresuradamente, visualizé a Scott del otro lado de la puerta junto a sus amigos haciendo una de sus ya clásicas y graciosas bromas. Sus cambios son realmente buenos. El otro día en la cafetería, se hizo pasar por retrasado mental, la broma le salió tan bien y que terminaron regalándonos un café, un chocolate, un quiche de jamón con queso y un croissant con mermelada.
Olvidé todo el viaje del policía, sonreí un poco, me puse la toalla y sonriendo abrí la puerta.
Dos grandes policías me miraban fíjamente. Mi sorpresa fue tan grande que no pude parar de sonreir. Un policía comenzó a mirar dentro del baño como si su esposa estuviera metida ahí dentro, el otro se inclinó un poco hacia mi, tomo un poco de aire y dijo.
-Sir, have you been smoking weed?
Entre algunas pequeñas risas y un poco de resignación, le contesté.
-Yeah sure, come on in.
And just like that my friend, i was fucked up.
Ya de regreso en mi cuarto, me dí cuenta que todo lo había actuado, en mi manera de ver las cosas, magistralmente. En especial, la parte de "Sir, have you been smoking weed? Yeah sure, come on in". Así que comencé a reir, reí tanto que por un momento me desconecté y lo vi a usted sentado en la silla riendo conmigo. No me sorprendió en lo absoluto, ya que ultimamente he tenido algunas visiones que dudo mucho sean reales. Afortunadamente, ahora comprendo que me he quedado un poco loco, lo suficiente como para desconectarme donde quiera que esté y conectarme en donde sea que usted se encuentre.
Un cordial abrazo.
Calurosamente, Jefe de los Magnates.
Dedicado a Mauricio.
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