que violentamente ha sido transformado
en una falacia que perdió el rumbo
y que ha llegado tan lejos que ha olvidado su historia
y la vida nos grita en forma de olas
pero el monstruo ya no escucha
y aunque la vida es sabia y decide no gritar
el viento nos recorre inútilmente
la vida está cansada
pero ella sigue tristemente
porque es eterna
deprimida, dolida, dudosa, ensaya terminar con todo
y el monstruo se apiada
se une
y al hacerse más grande se transforma
de bestia a bella, de muerte a vida
y si el tiempo se detuviera la transformación permanecería para la eternidad
pero muy poco ha sobrevivido al tiempo
y volvemos a ser monstruo
deseando tener más sentidos
o al menos aprender a utilizar los que tenemos
así sería más fácil para la vida
dejar de destruirse, sabiendo ser tan bella.
Por Arturo Arteaga Alarcón
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